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Así están destruyendo a la Serranía de La Macarena

  • Uno de los afluentes de Caño Cristales. La deforestación está acechando al "río más hermoso del mundo" (Foto: Rodrigo Botero)
  • Miles de hectáreas de bosque hand desaparecido para dar paso a la ganadería extensiva (Foto: Rodrigo Botero)
  • Foto: Rodrigo Botero
  • Foto: Rodrigo Botero
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  • Foto: Rodrigo Botero
  • La Marginal de la Selva divide grandes extensiones de palma africana, las cuales a su vez fueron plantadas en los bordes del Parque Natural Nacional La Macarena (Foto: Rodrigo Botero).
  • Terratenientes con fortunas de dudosa procedencia están comprando miles de hectáreas y abriendo la frontera agrícola sin que ninguna entidad del Estado tome cartas en el asunto
  • Foto: Rodrigo Botero
  • Programa sobre Medio Ambiente y Paz
  • Evidencia de la quema y tala reciente de una gran extensión del bosque a ambos lados de la Marginal de la Selva. (Foto: Rodrigo Botero).
  • La apertura de la carretera ha posibilitado la aparición de empresas de transporte informal que cubren el trayecto entre La Macarena y San José del Guaviare (Foto: Rodrigo Botero)
  • Foto: Rodrigo Botero
  • Uno de los pocos fragmentos de bosque que se mantiene a salvo del ímpetu arrasador. (Foto: Rodrigo Botero).
  • La destrucción del bosque se extiende a lo largo de todo el trazado de la Marginal de la Selva. (Foto: Rodrigo Botero).
  • Foto: Rodrigo Botero
  • A lado y lado de la Marginal de la Selva hay tierra arrasada. En la parte inferior otro caño seco por cuenta de la deforestación. (Foto: Rodrigo Botero)
  • La destrucción de la selva no tiene contemplaciones con las fuentes hídricas. A la izquierda se observa un caño al que le quitaron hasta la última cobertura boscosa de protección (Foto: Rodrigo Botero)

Por: Rodrigo Botero

Nota publicada por Sostenibilidad.

A pesar de la decisión de revocar la licencia al proyecto de exploración petrolera a 67 kilómetros de Caño Cristales, muchas voces insisten en que este es apenas uno de los cientos de problemas que aquejan a la Serranía de La Macarena. (Vea: “La licencia en La Macarena es la punta del iceberg de un desastre ambiental en la Amazonia”)

Un sobrevuelo realizado en marzo pasado evidencia la desaparición del bosque para dar paso a actividades con un grave impacto ecológico. La quema y la tala de miles de hectáreas, la apertura de vías sin criterio ambiental y el secamiento de fuentes hídricas tienen en serio peligro la sostenibilidad de este corredor biológico. (Vea: ANLA una crisis de autoridad)

Por un lado está la carretera informal que comunica a los municipios de Vistahermosa y La Macarena (ambos en el departamento del Meta) y que atraviesa el corazón del Parque Nacional Natural La Macarena, una zona de conservación que está siendo invadida por cultivos de coca y ganadería extensiva.

Por el otro, la proyectada ‘Autopista marginal de la selva’ que busca conectar a Ecuador, Colombia y Venezuela, se está convirtiendo en un disparador de impactos negativos sobre la conectividad de este frágil ecosistema. La apertura del trazado de la autopista ha llevado a que grupos armados ilegales realicen quemas indiscriminadas para legitimar su dominio sobre la zona.

Al mismo tiempo, colonos buscan apropiarse de los terrenos aledaños a la carretera para obtener beneficios económicos una vez se termine su construcción. Con ello se está produciendo una apertura masiva e ilegal de la frontera agrícola que ha llevado a grandes terratenientes con fortunas de dudosa procedencia a comprar veredas enteras en el Guaviare. Estos terrenos están siendo utilizados para la ganadería extensiva y para el monocultivo de palma en los límites del Parque La Macarena.

Según Rodrigo Botero, experto ambiental y quien estuvo presente en los sobrevuelos, “muchos de estos fenómenos han sido alentados por la apertura de la carretera. Ese trazado no respeta criterios de infraestructura verde que podrían mitigar los impactos sobre una zona cuyo valor reside en que sirve de conexión entre Los Andes, la Amazonia y la Orinoquia”.

Esta sumatoria de hechos demuestra que esta región, alguna vez ícono de la conservación y el turismo ecológico, está siendo destruida ante la negligencia de las autoridades locales y nacionales que no están en la disposición ni en la capacidad de detener esta catástrofe ambiental.


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